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19 agosto, 2016

Que vayas con Dios

Yo: te pido un favor, ora por mí....tengo miedo de salir, tengo que salir pero no quiero…tengo miedo, no me siento bien,
Lily: Upale…

Yo: hoy enterré un amigo y ando mal de los nervios, no quiero ir pero debo ir a levantar a un chero que se ha quedado varado...
Lily: ok así lo haré

Yo: ora nada más por fa, o reza, lo que hagas tú me ayudara…
Lily: Ok ya mismo

Yo: Bye.

Así termina lo que debió ser una charla ocasional con una amiga, mi amiga Lily está lejos pero nos comunicamos de cuando en cuando.

Así termina mi día, el día que enterré a mi amigo Macario.
Macario y yo nos criamos prácticamente juntos, él era unos años mayor que yo y desde que me mude con mi familia a la colonia donde viví veinticinco años de mi vida nos tomamos mucho aprecio, al grado de decir que éramos primos y algunas veces hasta hermanos…cosa que nadie la creía pues Macario siempre fue bien flaco y yo gordo, él era moreno yo Chele, pero bueno de niños y con tanta diversidad en nuestro país tampoco éramos como la noche y el día de distintos.

Macario hijo de don Marcial y la niña Hermelinda (Minda  para todos) era el segundo de cuatro hijos, la madre empleada del área de cocina del hospital de maternidad y el padre trabajo toda su vida en la alcaldía de San Salvador como ordenanza y oficios varios.

La niña Minda murió cuando Macario y sus hermanas eran aún muy niños, Don Marcial después de esto dejo (gracias a Dios) el alcohol y se dedicó de lleno a los hijos (no volvió a hacer hogar), Zulma, Macario, Cindy y Blanquita vivieron cuidándose mutuamente con su padre.

Aun cuando Macario era mayor que yo asistíamos al mismo grado, yo le ayudaba por las tardes con matemáticas y el me defendía en las mañanas de los bravucones que siempre quieren aprovecharse de un niño regordete y con lentes.

Zulma se “acompaño” muy joven, a los quince años creo yo, con un muchacho que era trabajador del CENTA hasta donde recuerdo (Julio se llama) muy dado al trago; el ya tenía varios años más que ella y rápido se la llevo de la colonia a vivir a Ciudad Arce y la hizo parir muy jovencita.

Macario tuvo que cargar con sus restantes hermanas y no pudo seguir estudiando bachillerato, la verdad nunca le gusto, paso varios años en séptimo y para cuando logro llegar a noveno ya tenía edad suficiente para votar, es mas ya había votado una vez antes según recuerdo. 
Aprendió el oficio de enderezador y pintor automotriz con un señor de la colonia (don Jorge), además don Marcial también era carpintero de profesión por lo que Marcial aprendió el oficio de su padre y todo lo que pudiera, albañileria, fontanero, hacia portones, ósea como decimos el cabrón se rebuscaba y de hambre no padecía.

La tercera hermana Cindy siempre me gusto, muy guapa, con unos ojazos negros, piel trigueña sonrisa pícara y unos colochos que no eran nada los del anuncio de risos PANTENE.
Nunca le dije nada pues al ser hermana de mi mejor amigo y protector pues no consideraba ético (a mis trece años) andar de novio con la hermanita de Macario, así que así quedamos muy buenos amigos con la Cindy.
La Blanquita es la única soltera y vive en la misma casa de siempre con Don Marcial, nunca ha hecho hogar aunque ya ronda los veintiocho años...
Macario vivía en la misma colonia de siempre, tuvo suerte que la esposa pudiera tramitar con el fondo una casa que dejo a medio pagar una señora amargada que siempre nos quitaba las pelotas que caían en su casa cuando jugábamos fútbol en la calle, la niña Lety, así se llamaba. 

El tiempo paso me fui de la colonia, hice mi vida aparte y Macario también, por esas cosas de la vida me entere que Macario andaba “toreando” carros, lo que significa: adulterar un vehículo de sus características originales para hacerlo parecer otro distinto, hable con él en una oportunidad y lo aconseje, el como buen amigo me dijo: “No te preocupes cabrón…tranquilo si yo no más los pinto y les cambio acá y por acá…”, después de darme una breve explicación de lo que hacía –la cual no le había pedido- le dije: “vos sabrás loco, pero tene cuidado con esas mierdas, tenes hijos y mala onda por tu familia…”

Macario cayó preso a los quince días de esa platica, cuando mi madre se enteró se puso mal pues siempre lo había querido mucho, prácticamente el paso muchos años de su vida todas las tardes en la casa entre repasando matemáticas, elevando piscuchas en el techo de la casa, jugando nintendo o simplemente pelota.
Mi madre le envió una biblia y veinte dólares, le mando a decir con la Zulma: “Decile que no le mando más porque capas que se lo gasta todo en cigarros, es para sus cositas decile hija…”, mi madre siguió puntualmente enviando esos veinte dólares cada quincena durante los casi tres años que Macario paso preso.
Cuando Macario salió fue a ver a mi madre, le pidió perdón y lloro con ella, le prometió nunca volver a andar en malos pasos.

El día miércoles pasado a las nueve de la mañana Macario avanzaba en pintar una “coster” que le habían llevado, trabajaba en la colonia donde vivió toda la vida, ya don Jorge había muerto hacía varios años y le quedo todo el mercado de la pintada de carros. Dos hombres llegan en una moto, uno se baja lo mira directamente y sin mediar palabras le descarga cinco balazos en pecho y abdomen, voltea a ver a Don Marcial quien estaba frente a su hijo viendo el avance en el trabajo, se sube a la moto y se van por donde llegaron.

Nadie sabe ¿PORQUE?, nadie sabe si Macario andaba nuevamente en malos pasos o era algo pendiente…nadie sabe, lo cual ya no es extraño en este país. Solo sabemos que Macario deja en la orfandad dos hijos adolescentes, lo cual tampoco es tan extraño, pareciera que es más común ahora que durante la guerra el tener las colonias llenas de hijos sin papá (o están muertos o presos).

El día jueves fue el velorio, había que esperar que la Zulma viniera pues hace años se separó de Julio y se fue con un gringo que conoció cuando ella visitaba a Macario en Mariona, esta persona trabaja para una oenegé  y se la llevo a estados unidos, tiene tres hijos adolescentes (dos de Julio el del CENTA y uno del gringo), todos regresan para el entierro de Macario, Don Marcial ha quedado mal de salud, de la impresión de ver morir a su hijo frente a el quedo “directo”, no sabe qué día es, si es de día de noche no recuerda lo que paso aunque si conoce a todo el mundo. Cuando le di el pésame y lo abrace me dijo: “gracias hijo siéntese conmigo me han dado este café pero está muy caliente, por Macario me pregunto; ese jodido por ahí anda, ya va a venir…esperelo”

Enterramos a Macario el viernes a las tres de la tarde en el cementerio local, me dio pena preguntar porque seis PNC acompañaban el entierro, la verdad hay cosas que en este país ya no se pregunta –se asumen- doy el pésame a Zulma, Cindy y la Blanquita…

Ese día me entero que Cindy tienen cáncer terminal, el mismo que mato a la niña Minda hace más de veinticinco años atrás, que es algo congénito me dijeron, yo no pregunte mucho (da pena) fue la misma Cindy quien me lo dijo, ella y yo teníamos años de no vernos, ella se caso cuando empezaba a estudiar en la universidad salió embarazada de un compañero de carrera, se casaron y viven en San Miguel, esta delgada como nunca la había visto, la abrazo hasta con miedo de no hacerle daño por su delgadez, ella llora y me cuenta su problema. Se me salen las lágrimas y me quedo aun sin más palabras, las pocas que me quedaban después de hablar con don Marcial, ya cuando le di el pésame a la Blanquita no tenía que decir.

La Cindy dejara en unos meses tres hijos también adolecentes en la orfandad, el papá de ellos la dejo cuando se enteró de la enfermedad –no podía verla así- fue lo que le dijo, ahora los hijos aun no saben dónde vivirán si  con el abuelo que no recuerda en que día esta o con el papá que no aguanto la presión de ver a la madre de sus hijos muriendo de cáncer terminal.

Enterramos a Macario el viernes a las tres de la tarde.


Mi madre está muy mal de los nervios, regresamos a casa, trato de calmarla, la dejo sola para que descanse y termine de llorar...ella queria mucho a Macario.

Enciendo la computadora, hablo vía Skype con mi amiga (Lily, la del inicio), necesito desahogarme necesito contar lo que siento...de repente recibo una llamada al celular:  

Tony: Fran, haceme un paro, me quede varado estoy adelante del desvío de la CORINCA, llueve fuerte y no me contesta el mecánico cabrón, anda por el tuyo y me venís a levantar porfa…
Yo: Ok, ya llego, dame una media hora a cuarenta minutos, por la lluvia, si no consigo al mecánico igual te llego a jalar…tranquilo

Tony: va, gracias loco…


Retomo la llamada de Skype y así empieza esta historia:

Yo: te pido un favor, ora por mí....tengo miedo de salir, tengo que salir pero no quiero…tengo miedo, no me siento bien,

Termino la llamada con mi amiga; mi amiga Lily no es amiga de Macario, no lo conoció.

Y ahora escucha lo que voy a decir
Si al cielo te llaga mi vos
Fuiste como un hermano
Y sé que estas al lado de dios
Y rezo por ti y por nosotros…
A veces siento que es duro si un amigo se va
Y su alma camina hacia la eternidad
Él se fue y ya no vendrá
Y para siempre se fue ya
Y su recuerdo se quedará
Pero ya que descanse en paz,

Que vallas con dios wo, o, o, o, o,
Mi amigo del alma
Te despido y jamás me voy a olvidar
De nuestra linda amistad…


Que Vayas Con Dios -Big Boy-