Era 10 de mayo de 1975 y el
poeta, ensayista, escritor, periodista y guerrillero salvadoreño llevaba casi
un mes arrestado por sus propios compañeros del Ejército Revolucionario del
Pueblo (ERP), uno de los cinco grupos que años después formarían el Frente
Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN.
La muerte de Dalton fue un punto
de quiebre muestra de las divisiones dentro del mismo movimiento guerrillero.
Hoy, en el dia de la madre celebrado en nuestro país se cumplen 42 años de su
muerte y solamente 1 desde que por primera vez un organismo gubernamental, la
Procuraduría para la defensa de los derechos humanos (PDDH), pidió formalmente
investigar a fondo el crimen de Roque Dalton.
Roque Antonio Dalton García nació
y se crio en dentro de las personas privilegiada de la sociedad salvadoreña. Su
padre, empresario estadounidense, lo reconoció hasta los 17 años, pero fue el
quien le financió la educación en los mejores colegios religiosos de la época como
el Externado de San José, en San
Salvador.
Aunque no recibió un título
académico, realizó sus estudios superiores en la Universidad de Chile y la
Universidad de El Salvador, en las que estudió Derecho, también pasó por las
aulas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ya en Chile comenzó a
estudiar pero 1953, Dalton prefirió dejar el catolicismo de lado y estudiar en
la entonces reformista Universidad de Chile. Allí aprendió (más que de Derecho)
sobre la teoría del marxismo y cuando regreso a nuestro país se convirtió en un
asiduo protagonista en la política nacional. En esos años se inició en la
poesía al integrarse al Círculo Literario Universitario, en 1957 viajó a la antigua
Unión Soviética, lo que marcaría para siempre su militancia política, además se
unió al Partido Comunista Salvadoreño, comenzó a publicar sus primeros trabajos
de poesía y ganó sus primeros premios literarios. Toda esta actividad tan
intensa haría que por fin cayera preso durante el periodo presidencial de José
María Lemus.
Finalmente partió al exilio en
México, visitó la Unión Soviética, Checoslovaquia y otros países del bloque soviético
para terminar radicado en Cuba.
En Cuba vivía cerca de la Casa de
las Américas, en el barrio El Vedado de La Habana, epicentro de la bohemia
cultural cubana post revolucionaria.
Silvio Rodríguez y Roque Dalton:
"Conocí a Roque, a su esposa
y a sus tres hijos a finales de los años 60. A veces visité su apartamento en
la calle J, en El Vedado", recordó en una entrevista el cantautor Silvio
Rodríguez, uno de los principales representantes de la Nueva Trova cubana.
Una de las canciones más famosas
del cubano está dedicada a la memoria de nuestro compatriota.
"Todo empezó por un amigo
muy querido que tuve, un salvadoreño llamado Roque Dalton, quien además de
haber sido un magnífico poeta fue un gran revolucionario, compromiso que le
hizo perder la vida cuando era combatiente clandestino", diría Rodríguez
en la presentación de su disco "Unicornio" en el año de 1982.
La rayuela y el Unicornio:
El inmortal Julio Cortázar
conoció a Dalton en París y luego se toparon en Cuba, en una reunión de artistas
extranjeros con Fidel Castro, el argentino era gran admirador de la poesía de
Dalton y dedicó varias de sus clases universitarias al trabajo del salvadoreño.
"Roque es para mí el ejemplo
muy poco frecuente de un hombre en quien la capacidad literaria, la capacidad
poética se dan desde muy joven mezcladas o conjuntamente con un profundo
sentimiento de con naturalidad con su propio pueblo, con su historia y su
destino", diría el escritor argentino Julio Cortázar años después en una
clase magistral donde le pidieron hablar de Dalton.
"Nunca se pudo separar al poeta del luchador, al novelista del
combatiente, y por eso su vida fue una serie continua de persecuciones,
prisiones, exilio, fugas en algunos casos espectaculares y un retorno final a
su país después de muchos años pasados en otros lugares de exilio para
integrarse a la lucha donde habría de perder la vida", aseguró el
autor de Rayuela.
Según registros Roque volvería de
manera clandestina a El Salvador en 1973.
Desde La Habana hicieron los
contactos para que "Julio Dreyfus", su pseudónimo, se uniera al ERP,
siete años antes de que estallara oficialmente la guerra civil. Dalton seria el
enlace entre el gobierno cubano y la joven organización guerrillera.
Sin embargo, el carisma y la
interpretación ideológica de Dalton no cayó demasiado bien entre los líderes
guerrilleros, documentos dados a conocer tras su muerte por el ERP mostraron la
lucha entre la tendencia "operativa", encabezada por el líder del
grupo, Alejandro Rivas Mira, que ponía énfasis en la "conducción política
y militar", y el movimiento formado alrededor de Dalton, peyorativamente
denominado "burocrático" por su contraparte, compuesto por
"pequeños burgueses pensantes". Algo que molestaba a sus compañeros
de armas.
"Sus compañeros veían a
Dalton con sospechas porque no se adhería a la alternativa de tomar las armas,
como el pequeño burgués que no sabía mucho de guerras", le explica a BBC
Mundo Javier Espinoza, periodista salvadoreño y coautor del libro "Quién mató a Roque Dalton".
"Tenemos que ponernos en el
contexto de jóvenes con muchas ganas de resolver el conflicto a la fuerza.
Dalton tuvo la mala suerte de meterse con un grupo que no se alineaba a su
pensar", explica Espinoza.
Y el 13 de abril de 1975 sus propios
compañeros de armas lo arrestaron, acusado de incitar la insurgencia, de ser un
agente encubierto de la CIA (algo que la propia guerrilla posteriormente
desmintió) y demasiado conservador en su postura revolucionaria, Dalton fue apresado
junto a su compañero José Armando Arteaga (de seudónimo Pancho).
De ahí en adelante, su destino es
difuso. Lo que se sabe se basa en versiones y conjeturas.
En lo que todos coinciden es en
que, en algún punto de los 27 días de su cautiverio, le comunicaron que su
suerte sería decidida por un tribunal dentro del ERP.
Su muerte "fue una decisión
de la dirección de esa época, de 1975, que son (…) Alejandro Rivas Mira, Jorge
Meléndez, Vladimir Rogel, Alberto Sandoval (Lito) y otro compañero de seudónimo
Mateo. Y yo", aseguró Joaquín Villalobos, ex integrante de la cúpula
guerrillera, entrevistado por Juan José Dalton en 1993.
El informe de la Misión de
observadores de las Naciones Unidas en El Salvador (ONUSAL) tras el fin de la
guerra civil, aseguró que Dalton habría sido ejecutado en El Playón, una zona
de restos volcánicos. La justicia salvadoreña sin embargo nunca lo ha
comprobado.
Su familia cree, sin embargo, que
efectivamente sus restos fueron trasladados y desaparecidos en ese lugar, pero
la ejecución se realizó en una casa del barrio Santa Anita.
Hace casi un año el entonces procurador
para la defensa de los Derechos Humanos de El Salvador David Morales pediría a
los autores y partícipes de la ejecución extralegal (de Roque Dalton) "que
reconozcan "su responsabilidad", y que "pidan perdón a los
familiares del poeta", así mismo deberán reconocer "un acuerdo
compensatorio que repare en lo posible a la familia".

