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01 diciembre, 2016

Mi primo Omar

Siempre envidie a mi primo Omar, el creía que Dios vivía debajo su cama, así lo escuche una noche que me quede a dormir en su casa, Omar era el hijo mayor de mi prima Alicia.
Aquella noche Omar estaba orando en voz alta en su cuarto, yo que en varias ocasiones había compartido cuarto con él las veces que los visitaba en la colonia Monserrat para las vacaciones del colegio en diciembre, nunca me había fijado o quizás él nunca había orado en voz alta, pero recuerdo ese día claramente: yo estaba por entrar al cuarto cuando lo escuche decir: “Dios, ¿estás ahí, dónde estás Dios?. En ese momento no encontraba que hacer: entrar y acostarme en la cama de junto o esperar que Omar se cansara de llamar a Dios…al fin decidí entrar y cuando lo hice encontré a Omar tendido boca abajo viendo bajo su cama fijamente…yo le pregunte -tontamente- ¿Qué haces?, a lo que respondió: Buscando a Dios, se que acá se queda…siempre lo hace.
Omar nació con cierto grado de retraso mental por problemas que tuvo mi prima en el parto, solo por que era muy alto para ser niño pocos lo hubieran visto como un adulto. Omar pensaba, actuaba y se comunicaba con todo el mundo como un niño de siete años de edad, "de ahí no pasará le habían dicho los doctores a mi prima..."
No me cabe la menor duda que Omar siempre creyó que Dios vivía debajo de su cama, que los pajaritos volaban cuando Dios estaba contento, que las nubes eran de algodón y que la luna dormía de día porque era una señorita muy vaga que solo salia en la noche, estas eran algunas de las preguntas que mi primo hacia a mi tía Rosario, su abuela.
Ya hoy de adulto pienso muchas veces que lindo seria vivir como vivió Omar, una vida sencilla sin las complicaciones del día a día, absorto por completo de la política, los problemas sociales y económicos que nos aquejan. Mi primo conocía las tres palabras mágicas que te abren muchas puertas en la vida: perdón, gracias y por favor.
Se acerca una fecha más del aniversario de su muerte, Omar cumpliría treinta y cinco años este doce de diciembre, el mismo mes en que se celebra (tres de diciembre) el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el mismo mes en que murió.

El no esta mas con nosotros, murió atropellado por un conductor imprudente que no respeto un cruce peatonal, su imprudencia y la falta de capacidad de mi primo para reaccionar ante un peligro inminente terminaron en una tragedia, por eso a diez años de su muerte escribo esto como un pequeño homenaje a la vida noble de mi primo: Omar Antonio Henríquez

27 noviembre, 2016

Gracias abuelito

Escribir esto para mí ha sido difícil, una amiga que es una virtuosa de las letras y la inspiración me animo y por fin decidí hacerlo.

Sea pues estas frases, este recordar mío un tributo a la persona quien le dio la vida a mi madre y por el cual ahora puedo estar escribiendo; mi abuelito Francisco Hernández (Paco).

Francisco Hernández Arias nació varón el 05 de febrero de 1923, en San Miguel, hijo unigénito de Raúl Hernández y María Arias, ese día fue martes.


Mi abuelito tuvo que mudarse a Tonacatepeque muy jovencito, debido a los problemas sociales que ya existían en el país, las revueltas campesinas y ese ambiente de inseguridad en el campo obligaron a la familia a enviar a mi abuelito a vivir con una tía (Tía Celia) a Tonacatepeque, bastante lejos de su ciudad natal a la que regresaría solo años después convertido en un hombre.


Mi abuelito fue a la escuela y termino el sexto grado, siendo para esos días un gran logro pues la mayoría de padres se preocupaban por que sus hijos varones aprendieran un oficio, mi abuelito aprendió el oficio de carpintero, el mismo que tenía Jesucristo.

Mi abuelito amaba este país, amaba la libertad y defendía mucho al pobre y al trabajador de las injusticias de los patrones, mi abuelito participo activamente desde la fundación del Partido Demócrata Cristiano, siendo muy allegado del presidente José Napoleón Duarte, fueron tan cercanos que mi abuelito estuvo en el exilio junto con quien seria luego presidente de este país, esta huida se dio cuando hubo el golpe de estado en apoyo al coronel Arturo Armando Molina.
Ambos estuvieron exiliados en Venezuela, regresando casi siete años después, nadie en la familia supo nunca (talvez solo mi abuelita lo supo) que paso en ese tiempo pero esa estancia obligada en Venezuela hicieron que al volver mi abuelito se alejara paulatinamente de la política, dedicándose a su trabajo, a la carpintería y a la familia por completo; quizás esto último fue -el miedo- lo que hizo que se alejara de la política y el amor por sus hijos.

Mi abuelito procreo cinco hijos con mi abuelita Eva, cuatro están vivos.

En una ocasión escuche de un familiar que mi abuelito se había alejado del Ing. Duarte cuando un día que lo había acompañado a ver la construcción de una fábrica que estaban montando en el país con capital japonés mi abuelito escucho al Ingeniero Duarte decirle a los japoneses: “estos indios no necesitan tantas cosas, acá trabajan por poco”, esto en alusión a  que los inversores japoneses querían mejorar las condiciones de trabajo de los obreros que participaban en la construcción de la fabrica, esto habría sido –supuestamente-  lo que decepciono a mi abuelito y causaron el distanciamiento de ambos, a pesar que a mi me consta que lo buscaron en varias ocasiones para que regresara, recuerdo de niño ver en la casa de mi abuelito tomando café y hablando de política a ciertos personajes como el Dr. Fidel Chávez Mena, al Dr. José Antonio Morales Erlich, al licenciado Julio Adolfo Rey Prendes “Fito Rey”, y así vi muchos otros conocidos de la vieja guardia del PDC.

Yo no recuerdo palabras de cariño de mi abuelito, aunque si guardo (mi madre) fotos donde estamos juntos cuando yo estaba muy pequeño, muchas fotos donde estamos juntos y pues ahí se ve feliz, cosa rara pues su semblante siempre fue serio es mas me duele aceptar que ya en la etapa de mi vida donde tengo vividos recuerdos no logro encontrar nada que me recuerde a un abuelito cariñoso...quizás su carácter fuerte lo hacían ser un tanto “duro” para demostrar sus sentimientos.

Yo fui su primer nieto -y varón- por lo que ipso facto herede su nombre siendo en adelante esto una tradición no escrita para la familia: “el primer hijo varón de sus descendientes llevaran su nombre: Francisco”, somos tantos Francisco en la familia que cuando nos reuníamos siempre se nos llamaba por el otro nombre, pues de lo contrario todos hubieran volteado al unísono al escuchar un “Francisco veni a comer…”

Mi abuelito tuvo la oportunidad de trabajar en la industria azucarera, en la desaparecida Refinería salvadoreña de azúcar” una fábrica que se dedicaba como bien indica su nombre a refinar el azúcar que procedía de los ingenios azucareros, él estuvo por casi dos décadas en la misma, desde que comenzó como ayudante de albañilería cuando la estaban construyendo luego paso a trabajar en los talleres de mantenimiento y finalmente al área de las centrifugas, lugar donde se jubilaría no sin antes este último puesto pasar factura pues mi abuelito perdió casi el 50% de la audición por trabajar en esa área sin utilizar el debido equipo de protección personal, antes no existía eso de la SEHI (normas de Seguridad e Higiene Industrial) mucho menos pensar que el MINTRAB fuera a supervisar estas labores.

Mi abuelito nunca puso un taller formal de carpintería pero si tenía todo lo necesario en su casa, todo estaba en un área dedicada a completamente a esto, allí mi abuelito le trabajo a empresarios importantes, a políticos conocidos de esos días, gente del medio teatral para que les diseñara y armara luego in situ las tramoyas, incluso le trabajo varias veces a un ex presidente de ARENA antes de ser presidente de la republica, yo le ayude mucho a mi abuelito en esos trabajos, me gustaba me llevara a esos trabajos que a veces implicaban dormir en casa ajena por la distancia donde se hacían los mismos.

Mi abuelito nos enseñó a sus nietos varones que un clavo debe meterse -lo más- de tres golpes con el martillo después de eso venia una de sus frases predilectas: “ala puta muchacho, quita…no podes nada”. Lo curioso es que mis abuelitos se enfocaron que todos sus nietos varones nacidos en el país aprendieran un oficio, todos aprendimos algo menos la carpintería, eso seguro lo decepciono, aunque nunca lo dijo.

Mi abuelito aparte de vivir en Venezuela exiliado tuvo la oportunidad de conocer en sus años de juventud Honduras, Guatemala, Nicaragua, asi como viajar a México un par de ocasiones cuando era militante activo del PDC, además en los últimos veinte años de su vida viajo cinco veces a Canadá y tres más a Estados Unidos, el viejito era vago….el cerro verde era un viaje agendado todos los años, así como ir a la catedral de Santa Ana, pero lo que más le gustaba era los viajes al mar, pasábamos de niños una semana en San Diego en el rancho de unos amigos del PDC, ahí disfrutaba ir a la playa aunque no se bañaba pues él decía que de niño casi se ahoga cuando conoció el mar por primera vez, así que a él le gustaba la sensación de la brisa marina en el rostro, esa libertad de sentir el agua salada en tu cara…mi abuelito amaba la libertad.

Hay tres cosas de las que estoy seguro de mi abuelito (aparte que amo a su familia por sobre todas las cosas y lucho por ellos): 
1- Amaba la libertad 
2-  Le iba al Club Deportivo Águila de San Miguel (obviamente) 
3-  Odiaba al FMLN y a todo lo que representaba

Debido a este último punto sentí que en el fondo él nunca estuvo de acuerdo -y no me perdono- aunque no lo expreso cuando en mis tiempos de estudiante de la UES forme parte de los movimientos estudiantiles y mucho menos cuanto tuve la oportunidad de estudiar en el centro de estudios políticos del Frente Farabundo Martí para la liberación nacional FMLN (así hacen que uno se lo aprende y así debe decirse).

En cierta ocasión él estaba dirigiendo un equipo en el teatro presidente que armaba una escenografía para una obra de don Antonio Lemus Simún, yo llegue para ayudarlo y cuando vio que la persona que me llego a dejar en su carro NISSAN Mark II era un conocido periodista y luego presentador muy popular a fin a los movimientos sociales de los 90´s. Me miró fijamente y me dijo: “ese cabrón barbudo no es buena pieza, es un mentiroso habla bonito, eso le gusta a la gente y por eso le creen pero vos no sos tonto muchacho, no te juntes con él, no te va a llevar nada bueno esa junta”.

Tenía razón mi abuelito, ahora ese cabrón barbudo esta exiliado en Nicaragua y en verdad no me hubiera llevado a nada bueno seguir con esa junta.

Mi abuelito murió el 21 de agosto de este año, a sus 93 años de edad perdió la última batalla, lucho contra la hipertensión, la insuficiencia renal, problemas cardiacos y de los pulmones, una ceguera parcial, la sordera que lo acompaño desde hacía más de 30 años, no pudo más y se fue.

Perdió esa batalla no sin antes decirme algo muy importante cuando lo visite uno de los casi 20 días que permaneció ingresado en un hospital de capital:  “yo casi no duermo, es que mucho pienso en las cosas que tengo que hacer en la casa…y la verdad es que uno deja de pensar hasta que se muere”.

A mi abuelito lo enterramos con el traje que más le gustaba, uno color café quemado que fue un regalo que le hizo el dueño del desaparecido almacén “El Torreón” (allá cerca de la plaza Morazán), se lo hicieron en el almacén Montecarlo a la medida y lo usaba para los eventos importantes como la graduación de algún nieto, una boda, bautizos o algo así, además se le puso dentro de su ataúd una bandera del Club deportivo Águila, su carnet de afiliación del PDC y una mención como fundador del mismo, además una “Magnifica” la que siempre anduvo en su billetera de cuero echa en México y que se la había regalado el periodista mexicano Ignacio Matus a quien conoció en un evento del desaparecido Partido Demócrata Mexicano (PDM) en el Distrito Federal.


Después de esto no me resta más que decir: gracias abuelito Paco por darme la vida, gracias por enseñarme el valor del trabajo, la honestidad, la decencia, gracias por enseñarme que nadie debe pisotearte, gracias por enseñarme -y bien- a ser un hombre, gracias por estar conmigo siempre. Te amo.

Tarde mucho tiempo en terminar esta nota y agradezco a una persona muy especial: Irene Martinez quien me acompaño en todos esos momentos tan difíciles dándome su apoyo, compañía y cariño por completo. Así mismo a mi amiga Arely Calderón quien me impulso a terminarla, gracias por sus palabras; ya quisiera yo un poquito de la inspiración que brota de su cabecita, en verdad una virtuosa de las letras así como  pluma privilegiada de este país como yo siempre le digo.



30 agosto, 2016

Fanny, yo y el diputado.

Conocí a Fanny allá por el año 2000, ella recién cumplía los dieciocho años y yo rondaba los veinte tantos…

Ella oriunda de Acajutla en Sonsonate, debía tomar dos buses, un pickup y caminar unos quince minutos para poder llegar al cantón donde había nacido y vivido hasta que cumplió su mayoría de edad y decidió (con el apoyo de su madre y una prima cercana) venirse a la capital para trabajar.

Fanny decidió mudarse con su prima materna Sandra debido a que su padrastro había abusado sexualmente de ella desde que cumplió los quince años (cuando “desarrollo” como ella una vez me contó).

Fanny no parecía prima de Sandra y menos ser oriunda de Acajutla, Fanny tenía la tez blanca muy blanca, cabello liso casi rubio, ojos color miel muy expresivos; mi madre cuando la conoció le dijo: “Hija usted parece muñequita de porcelana”. Para esos días tenía un cuerpo muy simétrico y macizo, sin haber ido nunca antes de vivir en la capital a un gimnasio imagino yo que por la vida de trabajo físico que tienen en el campo las mujeres desarrollan ese físico (envidiable para muchas capitalinas), unas piernas torneadas con muslos y pantorrillas muy elegantes, en verdad no parecía de un cantón en Acajutla, es más parecía todo menos salvadoreña.
Por otro lado Sandra era morena, de complexión no tan delgada, la cicatriz de la cesárea denotaba que ya había tenido un hijo, con el cabello castaño rizado casi quemado por el sol del puerto de Acajutla donde trabajaba en los comedores con la mamá de Fanny hasta que se vino a la capital.

Fanny era hija ilegítima de un marinero gringo el cual conoció su mamá cuando esta trabajaba de vivandera (llevando comida) a los gringos que venían en barcos como asesores militares para el tiempo de la  guerra (chele y muy fornido según le habían contado a Fanny),  este gringo embarazo a su mamá y cuando esta le dijo de su estado el marinero se subió al barco del que había bajado y nunca se le volvió a ver.

La mamá de Fanny se hizo cargo ella sola de su hija y así la saco adelante, dándole estudios hasta donde pudo, cuando estaba Fanny por salir del septimo grado su mamá conoció a un militar de la fuerza armada salvadoreña de grado sargento con el cual se acompañó y tuvo dos hijos muy seguido, fue este “hombre” quien ayudo en la casa para que Fanny pudiera graduarse de bachiller en un buen colegio privado de Sonsonate, no sin antes quitarle la inocencia justo al cumplir los quince años.

Sandra (la prima de Fanny) ofreció ayudar a conseguirle trabajo en la capital a su prima, Sandra le había vendido la idea a toda la familia que trabajaba en una maquila pero en los turnos de noche –nada más- que así ganaba más dinero, Sandra tenía para esos días veintinueve años aunque ella decía que veinticinco, Sandra había dejado un hijo varón casi adolecente bajo el cuido de su mamá (la hermana de la mamá de Fanny) este muchacho no tenía padre pues Sandra dijo que fue producto de una violación cuando regresaba de lavar ropa del rio, Fanny me conto una vez que todos en la familia pensaban que el niño era hijo del pastor de la iglesia donde se congregaban pues Sandra era muy devota a los cultos  y a la iglesia hasta que salió embarazada, nunca más se acercó a la iglesia ni siquiera para presentar el niño cuando este cumplió los tres meses de edad.

Sandra vivía alquilando un cuarto en Ciudad Merliot, cuando Fanny se vino a vivir con ella pudieron alquilar una casa en la misma zona y así pasaban tranquilas las primas, Sandra quería mucho a Fanny y nunca dudo en apoyarla para que se viniera a la capital, máxime cuando Fanny le contó lo que su padrastro le hacía cada vez que tenía licencia y llegaba a casa, "primero lo hacia conmigo y luego busacaba a mi mamá..." me contó una vez que estaba tomada y entre sollozos Fanny, todo esto mientras veíamos el ocaso desde la Barra de Santiago.


Sandra le diría años más tarde a su tía (la mamá de Fanny) todo lo que a su prima le había pasado, eso ocasiono una pelea fuerte entre la mamá de Fanny y su padrastro desencadenando en que este último matara a la mamá de Fanny con el arma del equipo y luego se suicidara delante de los otros hermanos de Fanny, desde ese momento Fanny se hizo cargo de sus dos hermanos (hijos de su violador) y se los trajo a vivir a la capital.

Fanny no trabajaba en una maquila con su prima Sandra, Fanny trabajaba como muchas jóvenes en una “barra show”, una muy conocida para esos años en nuestra capital, visitada por gente muy importante: presentadores de TV, artistas, futbolistas, traficantes, extorsionistas, roba autos y políticos por supuesto. Acá entra el diputado.


Conocí al diputado (hasta hace una legislatura era propietario en la asamblea legislativa) cuando yo estudiaba en la universidad de El Salvador (UES), el diputado no era diputado en esos días, era mi profesor de un curso llamado: Derecho social o conocido por su abreviatura: CDS412 el cual paso a ser llamado a partir de la reforma 2007 como Derecho civil (en sus distintas ramificaciones).

El diputado que ya dijimos no era diputado en esos días era profesor y a la vez era algo así como un “scout” o un caza talentos para su partido, el  diputado reclutaba jóvenes a los cuales veía futuro académico o ciertas habilidades para el discernimiento de la política, el aprovechaba sus clases para integrar estos jóvenes a las filas de su partido; si el partido que nos gobierna ahora.

El diputado y yo no hicimos muy amigos el me recluto (junto con Beto un compañero de trabajo y estudiante también de la UES), el diputado vivía en la Santa Lucia (Ilopango) y yo le servía de motorista en muchas ocasiones cuando por el calor de las copas ya no podía manejar, ósea yo era su conductor designado, en lo personal no me molestaba pues siempre vi en él una figura de la cual podía aprender mucho intelectualmente hablando y así lo hice, además de que él era quien apadrinaba todas las salidas, en una ocasión me toco hablar personalmente con la esposa del diputado y presentarme como el asistente personal, diciéndole que su esposo debía salir del país con urgencia por requerimientos del partido, cosa que era una completa mentira pues el diputado, Fanny y yo pasaríamos el fin de semana en un rancho en costa azul, propiedad de un amigo del diputado rodeado de otros jóvenes de la UES, al diputado le gustaban las fiestas, el alcohol y la vida rodeada de jovencitas por supuesto.

Fanny, yo y el diputado iniciamos una buena amistad en la barra show donde Fanny bailaba con su prima Sandra.



El primer día que hable con Fanny fue un día / noche normal en un lugar de esos: tu invitas un trago o una cerveza a las señoritas que ahí bailan y departen con los cliente, este es un truco habitual de esos lugares y muchos no saben que ellas ganan comisión (50%) de todo lo que como cliente consumes, por tal razón los tragos que les sirven a ellas son más coca cola que guaro y la cerveza que se toman les dilata un buen rato, la consigna que les daban era: “Por cada trago de ustedes el cliente debe tomar tres”, lo mismo aplicaba con la cerveza.

Fanny y yo nos hicimos muy amigos, recuerdo que bastante tiempo después ella me dijo: “Sabias que el día que nos conocimos pensé que eras maricón…”, yo le pregunte “¿Por qué putas pensaste eso?”, ella respondió: “porque has sido el único que no me ha tocado desde que estoy en ese lugar…”.
Nunca le conocí novio a Fanny, ella y yo éramos los mejores amigos, a decir verdad éramos los cuatro mejores amigos: Fanny, yo, la Brenda y Beto.
Brenda y Beto eran mis amigos de la UES, Beto además era compañero de trabajo, pero esa es otra historia…

Cuando Fanny y yo nos hicimos amigos me conto que quería matricularse en la universidad, quería ir a la tecnológica (UTEC) pues el dueño del lugar donde trabajaba tenía un título de contador de esa universidad, tenía el título en la oficina donde les pagaba semanalmente por el servicio que prestaban, ahí Fanny había visto el nombre de la universidad y le parecía una buena opción.

Fanny quería estudiar sicología, cuando le pregunte una vez porque quería estudiar eso ella respondió: “quiero entender al ser humano, quiero entender porque un  hombre abusa de una niña, quiero entender porque los hombres abusan de las mujeres…”, luego se quedó en silencio por unos momentos, unas lágrimas rodaron por sus mejillas blancas como la porcelana. Nunca más volvimos a mencionar el tema.

Fanny se convirtió en la preferida del diputado, la sacaba a pasear, iban a comer, a comprar ropa a metro centro, le compraba cosas para los hermanos, tiempo después el diputado me contaría que tuvo que hacer uso de sus influencias para que el dueño de la barra show no molestara a Fanny porque se dio cuenta que salía con él; lo cual es prohibido para las muchachas que trabajan en esos lugares pues no deja rédito alguno para el negocio esas salidas con los clientes.

El diputado tenía amigos muy poderosos en las esferas más altas del partido, en el suyo y en el contrario que para esos días eran quienes nos gobernaban, esas amistades del diputado nos permitieron a Fanny a mi y a otros de los "prospectos" del diputado conocer ranchos en la playa de gente muy importante, fuimos muchas veces a casas en el lago de Coatepeque, pudimos andar en “jetsky”, carros caros, departir incluso con artistas de talla internacional que eran contratados para esas "fiestas privadas".

Fanny estuvo con el diputado en la famosa tormenta toxica que se dio allá por el año 2002, yo no pude asistir debido a que estaba fuera del país, cuando regrese y leo los diarios me doy cuenta de lo sucedido y ya Fanny me contó luego que de milagro ellos se salvaron de que la PNC los agarrara, (el diputado, ella Brenda y Beto) el diputado era un hombre pícaro y supo cómo salir por unos montes, huyeron los cuatro en la noche, caminaron varias horas hasta la carretera y esperaron en unos matorrales hasta que amaneció y luego se regresaron en bus desde un rancho de la Playa Amate de campo.

Tormenta tóxica en El Salvador

Un par de años después deje de ver a Fanny, ella ya estaba en la UTEC, yo me había cambiado de trabajo y salía fuera del país casi todos los meses, esta situación hizo que suspendiera mis estudios en la UES hacia ratos, por lo que tampoco podía ya ver muy seguido al diputado, al no estar de moda los celulares, el correo electrónico y menos Facebook era más difícil encontrar los números, lastimosamente y por cuestiones de la vida perdí contacto con Fanny y el diputado.

Lo último que supe en el 2004 fue que el diputado "ayudaba" a Fanny con los estudios en la universidad, que la saco de trabajar en la barra show (se la quedo solo para el) ella dejo de trabajar siendo el diputado quien cubría todos los gastos incluyendo el apartamento en la Santísima Trinidad donde vivía, el diputado nunca me dejo llevar o visitar a Fanny cuando se mudo para ahí, creo que en el fondo tenía celos de mí (aunque nunca los demostró), ella tampoco me pidió nunca que la llevara o que llegara a visitarla, quizás por respeto o miedo a perder a su mecenas y tener que regresar a su vida anterior.



Hace unas semanas vi a Fanny nuevamente, después de más de diez años de no verla, yo casualmente estaba en un conocido banco de nuestro país, Fanny se veía como la recordaba, (bueno más rellenita pero sin perder la figura) y con un par de lustros más, ella estaba supervisando la labor de unas señorita cajera, la cual creo era nueva pues no tenía uniforme de este banco, para mi gran sorpresa en la fila delante mio estaba el diputado, el mismo, bueno más viejo, con menos pelo y más gordo, cuando el diputado me vio se alegra mucho y me llamo, yo pues con cierta pena por los demás clientes que hacían cola me acerque como quien no quiere al diputado, este me saludo muy contento y empieza a resumir sus últimos diez años casi: dijo que ya no trabajaba en la universidad desde que se hizo diputado, que ahora se dedica a “defender gente importante” me comenta que andaba pagando una tarjeta de crédito, el hace los pagos en esa agencia para ver a Fanny, me dice que Fanny era la jefa de la sucursal, que él podía perfectamente enviar a alguien de su oficina a pagar la tarjeta pero que siempre le gusta ir el mismo por ver a Fanny, aunque ella no le hable, no lo voltea siquiera a ver…


Cuando Fanny me vio (antes de que el diputado me invitara a saltarme la cola) me vio directamente a los ojos sin pestañear, no hizo ningún gesto ni una mueca, me vio, me conoció y me ignoro, me ignoro con esos mismos ojos color miel muy expresivos que tenia cuando la conocí...


El diputado me contó en la fila mientras esperábamos que nos atiendan que Fanny no le habla ya, que dejo de verla, que terminaron cuando ella se graduó de la UTEC, que cambio de carrera dejo la sicología por la contabilidad, ya que finalmente se dio cuenta que ninguna sicología de este mundo le ayudaría a entender porque los hombres tratamos mal a las mujeres, aunque el diputado hasta donde se nunca trato mal a Fanny.

También me cuenta que Fanny había comprado finalmente el apartamento en la Santísima Trinidad, luego tiempo después ella decidió casarse y les dejo el apartamento a los hermanos que aún viven ahí, Fanny se hizo cargo de ellos desde que se vinieron a la capital y ahora ambos están en la universidad (si, en la UTEC), todo esto los supe por palabras del diputado.

¿Cómo sabe todo esto el diputado?; yo no le pregunte pues imagino que después de tantos años el sigue siendo pícaro y aún tiene sus maneras de averiguar algunas cosas...

Cuando estamos por despedirnos al salir del banco el diputado me cuenta que Sandra la prima de Fanny ahora trabaja en el Ministerio de Gobernación, tiene un puesto administrativo como recepcionista y que la pasa muy tranquila, me cuenta que Sandra se acompaño con un ex futbolista del MARTE pero que le fue mal que nuevamente esta sola y que ahora ya es abuela. El diputado me dice casi con un nudo en la garganta que esa plaza para Sandra fue el ultimo favor que Fanny le pidió antes de terminar su relación.

Fanny no me hablo, no me dedico una sonrisa, me ignoro como a un perfecto desconocido, creo que lo hizo porque yo como el diputado le recordamos una parte de su pasado, pasado el cual ella no quisiera recordar.


19 agosto, 2016

Que vayas con Dios

Yo: te pido un favor, ora por mí....tengo miedo de salir, tengo que salir pero no quiero…tengo miedo, no me siento bien,
Lily: Upale…

Yo: hoy enterré un amigo y ando mal de los nervios, no quiero ir pero debo ir a levantar a un chero que se ha quedado varado...
Lily: ok así lo haré

Yo: ora nada más por fa, o reza, lo que hagas tú me ayudara…
Lily: Ok ya mismo

Yo: Bye.

Así termina lo que debió ser una charla ocasional con una amiga, mi amiga Lily está lejos pero nos comunicamos de cuando en cuando.

Así termina mi día, el día que enterré a mi amigo Macario.
Macario y yo nos criamos prácticamente juntos, él era unos años mayor que yo y desde que me mude con mi familia a la colonia donde viví veinticinco años de mi vida nos tomamos mucho aprecio, al grado de decir que éramos primos y algunas veces hasta hermanos…cosa que nadie la creía pues Macario siempre fue bien flaco y yo gordo, él era moreno yo Chele, pero bueno de niños y con tanta diversidad en nuestro país tampoco éramos como la noche y el día de distintos.

Macario hijo de don Marcial y la niña Hermelinda (Minda  para todos) era el segundo de cuatro hijos, la madre empleada del área de cocina del hospital de maternidad y el padre trabajo toda su vida en la alcaldía de San Salvador como ordenanza y oficios varios.

La niña Minda murió cuando Macario y sus hermanas eran aún muy niños, Don Marcial después de esto dejo (gracias a Dios) el alcohol y se dedicó de lleno a los hijos (no volvió a hacer hogar), Zulma, Macario, Cindy y Blanquita vivieron cuidándose mutuamente con su padre.

Aun cuando Macario era mayor que yo asistíamos al mismo grado, yo le ayudaba por las tardes con matemáticas y el me defendía en las mañanas de los bravucones que siempre quieren aprovecharse de un niño regordete y con lentes.

Zulma se “acompaño” muy joven, a los quince años creo yo, con un muchacho que era trabajador del CENTA hasta donde recuerdo (Julio se llama) muy dado al trago; el ya tenía varios años más que ella y rápido se la llevo de la colonia a vivir a Ciudad Arce y la hizo parir muy jovencita.

Macario tuvo que cargar con sus restantes hermanas y no pudo seguir estudiando bachillerato, la verdad nunca le gusto, paso varios años en séptimo y para cuando logro llegar a noveno ya tenía edad suficiente para votar, es mas ya había votado una vez antes según recuerdo. 
Aprendió el oficio de enderezador y pintor automotriz con un señor de la colonia (don Jorge), además don Marcial también era carpintero de profesión por lo que Marcial aprendió el oficio de su padre y todo lo que pudiera, albañileria, fontanero, hacia portones, ósea como decimos el cabrón se rebuscaba y de hambre no padecía.

La tercera hermana Cindy siempre me gusto, muy guapa, con unos ojazos negros, piel trigueña sonrisa pícara y unos colochos que no eran nada los del anuncio de risos PANTENE.
Nunca le dije nada pues al ser hermana de mi mejor amigo y protector pues no consideraba ético (a mis trece años) andar de novio con la hermanita de Macario, así que así quedamos muy buenos amigos con la Cindy.
La Blanquita es la única soltera y vive en la misma casa de siempre con Don Marcial, nunca ha hecho hogar aunque ya ronda los veintiocho años...
Macario vivía en la misma colonia de siempre, tuvo suerte que la esposa pudiera tramitar con el fondo una casa que dejo a medio pagar una señora amargada que siempre nos quitaba las pelotas que caían en su casa cuando jugábamos fútbol en la calle, la niña Lety, así se llamaba. 

El tiempo paso me fui de la colonia, hice mi vida aparte y Macario también, por esas cosas de la vida me entere que Macario andaba “toreando” carros, lo que significa: adulterar un vehículo de sus características originales para hacerlo parecer otro distinto, hable con él en una oportunidad y lo aconseje, el como buen amigo me dijo: “No te preocupes cabrón…tranquilo si yo no más los pinto y les cambio acá y por acá…”, después de darme una breve explicación de lo que hacía –la cual no le había pedido- le dije: “vos sabrás loco, pero tene cuidado con esas mierdas, tenes hijos y mala onda por tu familia…”

Macario cayó preso a los quince días de esa platica, cuando mi madre se enteró se puso mal pues siempre lo había querido mucho, prácticamente el paso muchos años de su vida todas las tardes en la casa entre repasando matemáticas, elevando piscuchas en el techo de la casa, jugando nintendo o simplemente pelota.
Mi madre le envió una biblia y veinte dólares, le mando a decir con la Zulma: “Decile que no le mando más porque capas que se lo gasta todo en cigarros, es para sus cositas decile hija…”, mi madre siguió puntualmente enviando esos veinte dólares cada quincena durante los casi tres años que Macario paso preso.
Cuando Macario salió fue a ver a mi madre, le pidió perdón y lloro con ella, le prometió nunca volver a andar en malos pasos.

El día miércoles pasado a las nueve de la mañana Macario avanzaba en pintar una “coster” que le habían llevado, trabajaba en la colonia donde vivió toda la vida, ya don Jorge había muerto hacía varios años y le quedo todo el mercado de la pintada de carros. Dos hombres llegan en una moto, uno se baja lo mira directamente y sin mediar palabras le descarga cinco balazos en pecho y abdomen, voltea a ver a Don Marcial quien estaba frente a su hijo viendo el avance en el trabajo, se sube a la moto y se van por donde llegaron.

Nadie sabe ¿PORQUE?, nadie sabe si Macario andaba nuevamente en malos pasos o era algo pendiente…nadie sabe, lo cual ya no es extraño en este país. Solo sabemos que Macario deja en la orfandad dos hijos adolescentes, lo cual tampoco es tan extraño, pareciera que es más común ahora que durante la guerra el tener las colonias llenas de hijos sin papá (o están muertos o presos).

El día jueves fue el velorio, había que esperar que la Zulma viniera pues hace años se separó de Julio y se fue con un gringo que conoció cuando ella visitaba a Macario en Mariona, esta persona trabaja para una oenegé  y se la llevo a estados unidos, tiene tres hijos adolescentes (dos de Julio el del CENTA y uno del gringo), todos regresan para el entierro de Macario, Don Marcial ha quedado mal de salud, de la impresión de ver morir a su hijo frente a el quedo “directo”, no sabe qué día es, si es de día de noche no recuerda lo que paso aunque si conoce a todo el mundo. Cuando le di el pésame y lo abrace me dijo: “gracias hijo siéntese conmigo me han dado este café pero está muy caliente, por Macario me pregunto; ese jodido por ahí anda, ya va a venir…esperelo”

Enterramos a Macario el viernes a las tres de la tarde en el cementerio local, me dio pena preguntar porque seis PNC acompañaban el entierro, la verdad hay cosas que en este país ya no se pregunta –se asumen- doy el pésame a Zulma, Cindy y la Blanquita…

Ese día me entero que Cindy tienen cáncer terminal, el mismo que mato a la niña Minda hace más de veinticinco años atrás, que es algo congénito me dijeron, yo no pregunte mucho (da pena) fue la misma Cindy quien me lo dijo, ella y yo teníamos años de no vernos, ella se caso cuando empezaba a estudiar en la universidad salió embarazada de un compañero de carrera, se casaron y viven en San Miguel, esta delgada como nunca la había visto, la abrazo hasta con miedo de no hacerle daño por su delgadez, ella llora y me cuenta su problema. Se me salen las lágrimas y me quedo aun sin más palabras, las pocas que me quedaban después de hablar con don Marcial, ya cuando le di el pésame a la Blanquita no tenía que decir.

La Cindy dejara en unos meses tres hijos también adolecentes en la orfandad, el papá de ellos la dejo cuando se enteró de la enfermedad –no podía verla así- fue lo que le dijo, ahora los hijos aun no saben dónde vivirán si  con el abuelo que no recuerda en que día esta o con el papá que no aguanto la presión de ver a la madre de sus hijos muriendo de cáncer terminal.

Enterramos a Macario el viernes a las tres de la tarde.


Mi madre está muy mal de los nervios, regresamos a casa, trato de calmarla, la dejo sola para que descanse y termine de llorar...ella queria mucho a Macario.

Enciendo la computadora, hablo vía Skype con mi amiga (Lily, la del inicio), necesito desahogarme necesito contar lo que siento...de repente recibo una llamada al celular:  

Tony: Fran, haceme un paro, me quede varado estoy adelante del desvío de la CORINCA, llueve fuerte y no me contesta el mecánico cabrón, anda por el tuyo y me venís a levantar porfa…
Yo: Ok, ya llego, dame una media hora a cuarenta minutos, por la lluvia, si no consigo al mecánico igual te llego a jalar…tranquilo

Tony: va, gracias loco…


Retomo la llamada de Skype y así empieza esta historia:

Yo: te pido un favor, ora por mí....tengo miedo de salir, tengo que salir pero no quiero…tengo miedo, no me siento bien,

Termino la llamada con mi amiga; mi amiga Lily no es amiga de Macario, no lo conoció.

Y ahora escucha lo que voy a decir
Si al cielo te llaga mi vos
Fuiste como un hermano
Y sé que estas al lado de dios
Y rezo por ti y por nosotros…
A veces siento que es duro si un amigo se va
Y su alma camina hacia la eternidad
Él se fue y ya no vendrá
Y para siempre se fue ya
Y su recuerdo se quedará
Pero ya que descanse en paz,

Que vallas con dios wo, o, o, o, o,
Mi amigo del alma
Te despido y jamás me voy a olvidar
De nuestra linda amistad…


Que Vayas Con Dios -Big Boy-

12 agosto, 2016

¿Servir a Dios o servirse de un dios?

Cuando decidí hace unos días comenzar con esta entrada lo pensé demasiado; tocar el tema de las religiones / creencias esa casi –o más- escabroso que hablar sobre política, siempre he sido una persona muy creyente de un Dios, criado desde niño bajo la fe tradicional católica, luego en mi adolescencia tuve la oportunidad de conocer la doctrina jesuita donde supe de la teología de la liberación, mi primer Alma Mater fue la gloriosa Universidad de El Salvador (UES) donde seguí siendo un asiduo lector de temas que no siempre eran relacionados a mis estudios. Todo esto más un deseo insaciable -casi- de conocimiento me animo a leer varias veces la Santa Biblia, explorar el Sagrado Corán, conocí de cerca la iglesia de Dios de los santos de los últimos días (por una novia), el salón del reino de los testigos de Jehová (también por una mujer), y para no perder la costumbre una mujer me llevo al “Taber” del hermano Toby.


Quizás todo este ir y venir en iglesias, cultos y demás me dio también la gran oportunidad de leer la obra de Friedrich Nietzsche, Immanuel Kant, Fiódor Dostoyevski, Bertrand Russell, Voltaire, Arthur Schopenhauer, Ray Bradbury, el inmortal y gran Facundo Cabral y más recientemente a Alisa Zinóvievna Rosenbaum (Ayn Rand), toda esta lectura muy poco comprendida por mis padres en primer lugar y luego por mi entorno social, más esa pregunta en mi cabeza de: ¿Qué hay más allá de? me llevo hace un par de años a declararme abiertamente como Librepensador, sin olvidar de dónde vengo (desde el punto de vista dogmático) y hacía donde quiero ir.



Leer y descargar la Santa Biblia: http://www.unoenelsenor.com.ar/biblia.htm

Conocer sobre el Islam / descargar el Sagrado Corán: http://www.nurelislam.com/

Pero bueno esta entrada no era para hablar de mis preferencias / creencias sino más bien sobre las personas que se lucran diariamente y en todos lados del mundo de Dios, si de ese Dios que debe ser amor, comprensión, perdón y castigo también. Ese Dios es utilizado por charlatanes o como a mí me gusta llamarlos: #MercaderesDeLaFe -para mi- unos seres despreciables que se lucran, benefician, en base a engaños y falacias de ese deseo intrínseco que el ser humano tiene de ser protegido, de creer en algo, de la necesidad de sr guiado por una divinidad, por algo mas alla de...lo que puedo comprender.

Desde la antigüedad nuestros antepasados tenían muchos dioses, casi para todo; por lo que no es raro que a través del paso del tiempo muchos “comercien” con los mismos.

Deidades en la antigüedad:










Recuerdo cuando estaba pequeño al pastor Jimmy Swaggart y sus sermones en los cuales terminaba por lo general llorando debido – entendía yo – al grado de espiritualidad que el tenia o que el transmitía en los mismos, todos sabemos en qué paro la historia.


También recuerdo mucho los mensajes de Tiempo del Espíritu, un programa que daban los domingos en canal dos, el cual era bastante interesante pues el sacerdote ya fallecido Juan Giraudo mezclaba la predicación con historias cotidianas, algo así como lo hacen los pastores no tradicionales modernos, lo cual no era muy común para los años ochenta.

Como olvidar los incontables domingos de mis visitas a la ELIM, si…en la mañana iba a misa (era del coro de la iglesia +  la pastoral juvenil de la colonia), en la tarde a la ELIM con unos tíos muy allegados, esas predicaciones “lloronas”, la costumbre de cantar y la dinámica que le imponían contrastaba con lo que yo vivía por la mañana.

Misión Cristiana Elim Internacional:

En mi adultez tuve la oportunidad de asistir (siempre por una novia) a dos eventos en nuestro país del autodenominado: pastor de los jóvenes, Dante Gebel quien tiene un estilo muy peculiar y dinámico para acercarse a la audiencia, si bien es un concepto para “conocer y aprender” de Dios este personaje se volvió muy comercial para mi gusto en lo ultimos tiempos que le segui la carrera, sus sermones / predicaciones / charlas, etc. para mi dejaban en verdad una verdadera enseñanza. Deje de seguirlo cuando cuando el tenia ya un buen tiempo de estar trabajando en la famosa catedral de Cristal que no es más que un suntuoso edificio en la ciudad de Garden Grove, en el Condado de Orange, California, creado por personas "cristianas" con suficiente dinero para tener un lujo de iglesia para gente que pudiera diezmar lo suficiente para su mantenimiento.

¿Quién es Dante Gebel?


El fracaso de la Catedral de Cristal:

















¿Usted pagaría por entrar a una iglesia antigua para conocerla?:


Recientemente tenemos casos emblemáticos en nuestro país y a nivel internacional aún más, el punto medular es que nos acostumbramos a depender de alguien para conocer / acercarnos a Dios, cuando es tan sencillo hacerlo por nosotros mismos: leer, buscar artículos, congregarnos sin llegar a la devoción o al fanatismo por esos pseudo líderes que se lucran de la fe y viven de los feligreses.

 

 


Creo firmemente que NO necesitamos terceros para acercarnos a Dios, si bien la iglesia tradicional nos ha enseñado: "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí. (Evangelio de Juan 14:6), pero también nos enseñaron de un Dios trino (Dios padres, Dios hijo y Dios espíritu santo) el cual es omnisciente y omnipresente, lo que equivale a decir que Dios es uno mismo y está en cada uno de nosotros (Teología de la liberación), entonces si ya nos enseñaron todo esto dejemos de creer en falsos pastores, curas, vendedores de dioses y busquemos el conocimiento: “Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres" (Evangelio de Juan 8:32).

"Ama lo que haces y haz lo que amas. No escuches a nadie mas que te diga que no lo hagas. Haz lo que quieras, lo que ames. La imaginación debe ser el centro de tu vida".  Ray Bradbury

La humanidad en general necesita aprender, conocer, informarse, no solo de religión o de fe, en general el ser humano debe CONOCER. Aprender a vivir bajo un lenguaje del amor, amando y disfrutando la vida, a nuestros seres queridos, amando y haciendo las cosas positivamente sin el fin de lucrarnos o de obtener beneficios, olvidarnos del culto al YO, ayudando a los demás en la manera de lo posible.

“Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de la oscuridad para brillar”. Arthur Schopenhauer

"Me parece fundamentalmente deshonesto y dañino para la integridad intelectual creer en algo sólo porque te beneficia y no porque pienses que es verdad".  Bertrand Russell

Toda interpretación errada de la Palabra de Dios lleva al dolor y la muerte, recordemos que lastimosamente las peores masacres / crímenes de la humanidad se han hecho en nombre de un dios.

"Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos". Friedrich Nietzsche         

“El bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso”. Facundo Cabral

Y sobre todo no olviden lo mas importante: respetar el pensamiento / creencia de los demás.


"Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo". François Marie Arouet (Seudónimo de Voltaire)