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30 agosto, 2016

Fanny, yo y el diputado.

Conocí a Fanny allá por el año 2000, ella recién cumplía los dieciocho años y yo rondaba los veinte tantos…

Ella oriunda de Acajutla en Sonsonate, debía tomar dos buses, un pickup y caminar unos quince minutos para poder llegar al cantón donde había nacido y vivido hasta que cumplió su mayoría de edad y decidió (con el apoyo de su madre y una prima cercana) venirse a la capital para trabajar.

Fanny decidió mudarse con su prima materna Sandra debido a que su padrastro había abusado sexualmente de ella desde que cumplió los quince años (cuando “desarrollo” como ella una vez me contó).

Fanny no parecía prima de Sandra y menos ser oriunda de Acajutla, Fanny tenía la tez blanca muy blanca, cabello liso casi rubio, ojos color miel muy expresivos; mi madre cuando la conoció le dijo: “Hija usted parece muñequita de porcelana”. Para esos días tenía un cuerpo muy simétrico y macizo, sin haber ido nunca antes de vivir en la capital a un gimnasio imagino yo que por la vida de trabajo físico que tienen en el campo las mujeres desarrollan ese físico (envidiable para muchas capitalinas), unas piernas torneadas con muslos y pantorrillas muy elegantes, en verdad no parecía de un cantón en Acajutla, es más parecía todo menos salvadoreña.
Por otro lado Sandra era morena, de complexión no tan delgada, la cicatriz de la cesárea denotaba que ya había tenido un hijo, con el cabello castaño rizado casi quemado por el sol del puerto de Acajutla donde trabajaba en los comedores con la mamá de Fanny hasta que se vino a la capital.

Fanny era hija ilegítima de un marinero gringo el cual conoció su mamá cuando esta trabajaba de vivandera (llevando comida) a los gringos que venían en barcos como asesores militares para el tiempo de la  guerra (chele y muy fornido según le habían contado a Fanny),  este gringo embarazo a su mamá y cuando esta le dijo de su estado el marinero se subió al barco del que había bajado y nunca se le volvió a ver.

La mamá de Fanny se hizo cargo ella sola de su hija y así la saco adelante, dándole estudios hasta donde pudo, cuando estaba Fanny por salir del septimo grado su mamá conoció a un militar de la fuerza armada salvadoreña de grado sargento con el cual se acompañó y tuvo dos hijos muy seguido, fue este “hombre” quien ayudo en la casa para que Fanny pudiera graduarse de bachiller en un buen colegio privado de Sonsonate, no sin antes quitarle la inocencia justo al cumplir los quince años.

Sandra (la prima de Fanny) ofreció ayudar a conseguirle trabajo en la capital a su prima, Sandra le había vendido la idea a toda la familia que trabajaba en una maquila pero en los turnos de noche –nada más- que así ganaba más dinero, Sandra tenía para esos días veintinueve años aunque ella decía que veinticinco, Sandra había dejado un hijo varón casi adolecente bajo el cuido de su mamá (la hermana de la mamá de Fanny) este muchacho no tenía padre pues Sandra dijo que fue producto de una violación cuando regresaba de lavar ropa del rio, Fanny me conto una vez que todos en la familia pensaban que el niño era hijo del pastor de la iglesia donde se congregaban pues Sandra era muy devota a los cultos  y a la iglesia hasta que salió embarazada, nunca más se acercó a la iglesia ni siquiera para presentar el niño cuando este cumplió los tres meses de edad.

Sandra vivía alquilando un cuarto en Ciudad Merliot, cuando Fanny se vino a vivir con ella pudieron alquilar una casa en la misma zona y así pasaban tranquilas las primas, Sandra quería mucho a Fanny y nunca dudo en apoyarla para que se viniera a la capital, máxime cuando Fanny le contó lo que su padrastro le hacía cada vez que tenía licencia y llegaba a casa, "primero lo hacia conmigo y luego busacaba a mi mamá..." me contó una vez que estaba tomada y entre sollozos Fanny, todo esto mientras veíamos el ocaso desde la Barra de Santiago.


Sandra le diría años más tarde a su tía (la mamá de Fanny) todo lo que a su prima le había pasado, eso ocasiono una pelea fuerte entre la mamá de Fanny y su padrastro desencadenando en que este último matara a la mamá de Fanny con el arma del equipo y luego se suicidara delante de los otros hermanos de Fanny, desde ese momento Fanny se hizo cargo de sus dos hermanos (hijos de su violador) y se los trajo a vivir a la capital.

Fanny no trabajaba en una maquila con su prima Sandra, Fanny trabajaba como muchas jóvenes en una “barra show”, una muy conocida para esos años en nuestra capital, visitada por gente muy importante: presentadores de TV, artistas, futbolistas, traficantes, extorsionistas, roba autos y políticos por supuesto. Acá entra el diputado.


Conocí al diputado (hasta hace una legislatura era propietario en la asamblea legislativa) cuando yo estudiaba en la universidad de El Salvador (UES), el diputado no era diputado en esos días, era mi profesor de un curso llamado: Derecho social o conocido por su abreviatura: CDS412 el cual paso a ser llamado a partir de la reforma 2007 como Derecho civil (en sus distintas ramificaciones).

El diputado que ya dijimos no era diputado en esos días era profesor y a la vez era algo así como un “scout” o un caza talentos para su partido, el  diputado reclutaba jóvenes a los cuales veía futuro académico o ciertas habilidades para el discernimiento de la política, el aprovechaba sus clases para integrar estos jóvenes a las filas de su partido; si el partido que nos gobierna ahora.

El diputado y yo no hicimos muy amigos el me recluto (junto con Beto un compañero de trabajo y estudiante también de la UES), el diputado vivía en la Santa Lucia (Ilopango) y yo le servía de motorista en muchas ocasiones cuando por el calor de las copas ya no podía manejar, ósea yo era su conductor designado, en lo personal no me molestaba pues siempre vi en él una figura de la cual podía aprender mucho intelectualmente hablando y así lo hice, además de que él era quien apadrinaba todas las salidas, en una ocasión me toco hablar personalmente con la esposa del diputado y presentarme como el asistente personal, diciéndole que su esposo debía salir del país con urgencia por requerimientos del partido, cosa que era una completa mentira pues el diputado, Fanny y yo pasaríamos el fin de semana en un rancho en costa azul, propiedad de un amigo del diputado rodeado de otros jóvenes de la UES, al diputado le gustaban las fiestas, el alcohol y la vida rodeada de jovencitas por supuesto.

Fanny, yo y el diputado iniciamos una buena amistad en la barra show donde Fanny bailaba con su prima Sandra.



El primer día que hable con Fanny fue un día / noche normal en un lugar de esos: tu invitas un trago o una cerveza a las señoritas que ahí bailan y departen con los cliente, este es un truco habitual de esos lugares y muchos no saben que ellas ganan comisión (50%) de todo lo que como cliente consumes, por tal razón los tragos que les sirven a ellas son más coca cola que guaro y la cerveza que se toman les dilata un buen rato, la consigna que les daban era: “Por cada trago de ustedes el cliente debe tomar tres”, lo mismo aplicaba con la cerveza.

Fanny y yo nos hicimos muy amigos, recuerdo que bastante tiempo después ella me dijo: “Sabias que el día que nos conocimos pensé que eras maricón…”, yo le pregunte “¿Por qué putas pensaste eso?”, ella respondió: “porque has sido el único que no me ha tocado desde que estoy en ese lugar…”.
Nunca le conocí novio a Fanny, ella y yo éramos los mejores amigos, a decir verdad éramos los cuatro mejores amigos: Fanny, yo, la Brenda y Beto.
Brenda y Beto eran mis amigos de la UES, Beto además era compañero de trabajo, pero esa es otra historia…

Cuando Fanny y yo nos hicimos amigos me conto que quería matricularse en la universidad, quería ir a la tecnológica (UTEC) pues el dueño del lugar donde trabajaba tenía un título de contador de esa universidad, tenía el título en la oficina donde les pagaba semanalmente por el servicio que prestaban, ahí Fanny había visto el nombre de la universidad y le parecía una buena opción.

Fanny quería estudiar sicología, cuando le pregunte una vez porque quería estudiar eso ella respondió: “quiero entender al ser humano, quiero entender porque un  hombre abusa de una niña, quiero entender porque los hombres abusan de las mujeres…”, luego se quedó en silencio por unos momentos, unas lágrimas rodaron por sus mejillas blancas como la porcelana. Nunca más volvimos a mencionar el tema.

Fanny se convirtió en la preferida del diputado, la sacaba a pasear, iban a comer, a comprar ropa a metro centro, le compraba cosas para los hermanos, tiempo después el diputado me contaría que tuvo que hacer uso de sus influencias para que el dueño de la barra show no molestara a Fanny porque se dio cuenta que salía con él; lo cual es prohibido para las muchachas que trabajan en esos lugares pues no deja rédito alguno para el negocio esas salidas con los clientes.

El diputado tenía amigos muy poderosos en las esferas más altas del partido, en el suyo y en el contrario que para esos días eran quienes nos gobernaban, esas amistades del diputado nos permitieron a Fanny a mi y a otros de los "prospectos" del diputado conocer ranchos en la playa de gente muy importante, fuimos muchas veces a casas en el lago de Coatepeque, pudimos andar en “jetsky”, carros caros, departir incluso con artistas de talla internacional que eran contratados para esas "fiestas privadas".

Fanny estuvo con el diputado en la famosa tormenta toxica que se dio allá por el año 2002, yo no pude asistir debido a que estaba fuera del país, cuando regrese y leo los diarios me doy cuenta de lo sucedido y ya Fanny me contó luego que de milagro ellos se salvaron de que la PNC los agarrara, (el diputado, ella Brenda y Beto) el diputado era un hombre pícaro y supo cómo salir por unos montes, huyeron los cuatro en la noche, caminaron varias horas hasta la carretera y esperaron en unos matorrales hasta que amaneció y luego se regresaron en bus desde un rancho de la Playa Amate de campo.

Tormenta tóxica en El Salvador

Un par de años después deje de ver a Fanny, ella ya estaba en la UTEC, yo me había cambiado de trabajo y salía fuera del país casi todos los meses, esta situación hizo que suspendiera mis estudios en la UES hacia ratos, por lo que tampoco podía ya ver muy seguido al diputado, al no estar de moda los celulares, el correo electrónico y menos Facebook era más difícil encontrar los números, lastimosamente y por cuestiones de la vida perdí contacto con Fanny y el diputado.

Lo último que supe en el 2004 fue que el diputado "ayudaba" a Fanny con los estudios en la universidad, que la saco de trabajar en la barra show (se la quedo solo para el) ella dejo de trabajar siendo el diputado quien cubría todos los gastos incluyendo el apartamento en la Santísima Trinidad donde vivía, el diputado nunca me dejo llevar o visitar a Fanny cuando se mudo para ahí, creo que en el fondo tenía celos de mí (aunque nunca los demostró), ella tampoco me pidió nunca que la llevara o que llegara a visitarla, quizás por respeto o miedo a perder a su mecenas y tener que regresar a su vida anterior.



Hace unas semanas vi a Fanny nuevamente, después de más de diez años de no verla, yo casualmente estaba en un conocido banco de nuestro país, Fanny se veía como la recordaba, (bueno más rellenita pero sin perder la figura) y con un par de lustros más, ella estaba supervisando la labor de unas señorita cajera, la cual creo era nueva pues no tenía uniforme de este banco, para mi gran sorpresa en la fila delante mio estaba el diputado, el mismo, bueno más viejo, con menos pelo y más gordo, cuando el diputado me vio se alegra mucho y me llamo, yo pues con cierta pena por los demás clientes que hacían cola me acerque como quien no quiere al diputado, este me saludo muy contento y empieza a resumir sus últimos diez años casi: dijo que ya no trabajaba en la universidad desde que se hizo diputado, que ahora se dedica a “defender gente importante” me comenta que andaba pagando una tarjeta de crédito, el hace los pagos en esa agencia para ver a Fanny, me dice que Fanny era la jefa de la sucursal, que él podía perfectamente enviar a alguien de su oficina a pagar la tarjeta pero que siempre le gusta ir el mismo por ver a Fanny, aunque ella no le hable, no lo voltea siquiera a ver…


Cuando Fanny me vio (antes de que el diputado me invitara a saltarme la cola) me vio directamente a los ojos sin pestañear, no hizo ningún gesto ni una mueca, me vio, me conoció y me ignoro, me ignoro con esos mismos ojos color miel muy expresivos que tenia cuando la conocí...


El diputado me contó en la fila mientras esperábamos que nos atiendan que Fanny no le habla ya, que dejo de verla, que terminaron cuando ella se graduó de la UTEC, que cambio de carrera dejo la sicología por la contabilidad, ya que finalmente se dio cuenta que ninguna sicología de este mundo le ayudaría a entender porque los hombres tratamos mal a las mujeres, aunque el diputado hasta donde se nunca trato mal a Fanny.

También me cuenta que Fanny había comprado finalmente el apartamento en la Santísima Trinidad, luego tiempo después ella decidió casarse y les dejo el apartamento a los hermanos que aún viven ahí, Fanny se hizo cargo de ellos desde que se vinieron a la capital y ahora ambos están en la universidad (si, en la UTEC), todo esto los supe por palabras del diputado.

¿Cómo sabe todo esto el diputado?; yo no le pregunte pues imagino que después de tantos años el sigue siendo pícaro y aún tiene sus maneras de averiguar algunas cosas...

Cuando estamos por despedirnos al salir del banco el diputado me cuenta que Sandra la prima de Fanny ahora trabaja en el Ministerio de Gobernación, tiene un puesto administrativo como recepcionista y que la pasa muy tranquila, me cuenta que Sandra se acompaño con un ex futbolista del MARTE pero que le fue mal que nuevamente esta sola y que ahora ya es abuela. El diputado me dice casi con un nudo en la garganta que esa plaza para Sandra fue el ultimo favor que Fanny le pidió antes de terminar su relación.

Fanny no me hablo, no me dedico una sonrisa, me ignoro como a un perfecto desconocido, creo que lo hizo porque yo como el diputado le recordamos una parte de su pasado, pasado el cual ella no quisiera recordar.


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